jueves, 17 de noviembre de 2011

Primeros estudios sobre la posibilidad de adicción a los videojuegos.



El estudio, publicado en la revista Translational Psychiatry, es el primero en conectar la exposición frecuente a los videojuegos y las diferencias en la estructura y actividad cerebrales.

El Dr. Simon Kuhn de la Universidad de Gante en Bélgica y sus colegas en el Reino Unido y Alemania, analizaron los resultados de escáneres cerebrales de más de 150 adolescentes que juegan mucho o moderadamente.



El doctor Luke Clark, que investiga los juegos de azar en la Universidad de Cambridge afirma,


 “El estriado ventral es el núcleo del sistema de recompensa y pone a los videojuegos en la esfera de las adicciones”. 

“Sabemos que el cerebro puede cambiar en la edad adulta, pero el problema urgente es aclarar si el videojuego es la causa o el efecto del cambio, y todavía no hay respuesta para ello”


Datos del estudio:



  • El estudio centrado en adolescentes de 14 años de edad señaló que los que juegan con frecuencia tienen un mayor “centro de recompensa” en su cerebro que los que juegan menos frecuentemente.


  • Los escáneres cerebrales mostraron que los que juegan durante más de nueve horas a la semana producen más dopamina, la cual genera una “sensación de placer”.


  • Producen aún más este tipo de sustancia química cuando pierden el juego. Lo mismo ocurre con los jugadores patológicos, la cual es precisamente la causa que les impide detenerse a pesar de perder continuamente. 


  • Los videojuegos también tienden a reducir el tiempo de decisión –una habilidad clave para ser bueno en ellos-, lo cual es también una característica de los jugadores.


  • Los investigadores no saben si son los juegos los que han provocado el cambio en la estructura cerebral, o si es que las personas nacen con esa diferencia en la estructura cerebral y eso las hace querer pasar horas jugando.

No obstante, este descubrimiento es un primer paso crucial en la comprensión sobre los videojuegos y las adicciones, señalaron los investigadores.


Para obtener el artículo completo ingrese a:
http://www.nature.com/tp/journal/v1/n11/full/tp201153a.html

Aránzazu Ibáñez




domingo, 13 de noviembre de 2011

Diferencias en la maduración entre las chicas y los chicos.



La Dra. Moratalla -catedrática de Bioquímica y Biología Molecular- y Enrique Sueiro -Dr. en Comunicación Biomédica-, ambos profesores de la Universidad de Navarra, en un artículo reciente, "Cerebro adolescente: de aislarse a intimar", publicado en Diario de Noticias (Pamplona), sostienen que:

 "Se ha establecido un patrón funcional y del desarrollo del cerebro que muestra las diferencias naturales en la maduración de las chicas y los chicos. Este fenómeno se debe a que las hormonas de la pubertad se producen a edades diferentes y de forma distinta: cíclica en ellas y continua en ellos. Madurar conlleva transformaciones emocionales, mentales, psicológicas y sociales en las que influyen las hormonas sexuales cuya concentración se incrementa con la pubertad. Aumenta el interés por la actividad sexual, se experimentan cambios en la motivación, los impulsos y las emociones". 

En definitiva, se altera el mundo afectivo personal en una etapa delicada, puesto que los adolescentes aún están madurando: tratan de integrar las emociones en las decisiones racionales; y a la vez regular y controlar las respuestas emocionales de forma autónoma.


Por otra parte, continúan los autores: "Se establecen los circuitos que permiten la memoria autobiográfica, imprescindible para formar la propia identidad
Se despierta el querer saber quién soy y cómo soy. 


En general, en las chicas,


  • su cerebro se hace muy sensible a los matices emocionales de aceptación o rechazo. 
  • Priorizan relacionarse socialmente, agradar y gustar al sexo opuesto. 
  • Conversaciones para compartir su intimidad relajan su estrés, gracias a que los estrógenos activan la liberación de dopamina -hormona de la felicidad- y de oxitocina -hormona de la confianza-, que a su vez alimenta ese impulso en busca de intimidad. 

En los chicos, 

  • el aumento de testosterona facilita querer aislarse. 
  • Esta hormona reduce su interés por el trato social, excepto en lo relativo al deporte y al sexo. 
  • La vasopresina les permite gozar con la competitividad y desear mantener su independencia. 
  • Necesitan jerarquía masculina. 
  • En ellos se acusa más la temeridad, tan característica en esta edad, porque conceden más expectativas a los beneficios que a los riesgos".

Según Francisco M. González, orientador familiar del CEYOFT


"Este funcionamiento del cerebro va a ser la base de la estructura corporal y de su desarrollo como adulto, pero ¿quiere esto decir que la conducta de los adolescentes o del adulto es pura bioquímica? ¡No! Porque la maduración del cerebro puede seguir su dirección y ritmo naturales, o cambiar por el impacto de experiencias con personas, situaciones o conductas. El establecimiento y la regulación de los circuitos cerebrales lo modelan precisamente el ambiente, la educación y la propia conducta".


Aránzazu Ibáñez
Fuente: 
Francisco M. González, 
orientador del Centro de Estudios y Orientación Familiar de Tenerife
EL DIA.ES (periódico digital)

lunes, 7 de noviembre de 2011

Dialogar ayuda al entendimiento entre padres e hijos adolescentes

  • La psiquiatra Ana Cecilia Marques, presidente de la Asociación Brasileña de Estudios sobre el Alcohol y las Drogas, defiende una acción decisiva en este momento. 
"Los padres deben desempeñar su papel y no dejar que los jóvenes fumen o beban", dice.
La manera de abordar este problema es mediante el diálogo. 

  • En el colegio Peretz, en São Paulo, la estrategia de hablar largo y tendido sobre los peligros del alcohol y las drogas existe hace diez años. 

"La propuesta es apoyar a los jóvenes y responder a las inquietudes que surgen durante este período", dice Evelina Holender, coordinadora del proyecto.
  • En el Hospital Israelita Albert Einstein y en el Instituto del Niño, por ejemplo, Casella intenta guiar a los padres a prestar más atención a las compañías de sus hijos.

 "Realmente hay una tendencia a copiar las conductas. Y los padres deben interferir en eso", dice el experto.

  • También se sabe que el universo de posibilidades del cerebro adolescente será mayor si el niño ha recibido apoyo emocional y familiar, buena alimentación y acceso a la educación. 

 "Como en la construcción de una casa, el resultado es mejor cuando tiene buenos cimientos. Por tanto, es importante estar al tanto al desarrollo Infantil", dijo el pediatra Jack Schonoff, director del Centro de Desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard (USA).

  • Quien pasó por carencias tiene una especie de segunda oportunidad para establecer el ritmo de desarrollo en la adolescencia, aunque con limitaciones. 


  • Por más que las crisis se sucedan, si una una buena comunicación se cultiva año tras año, habrá una mayor cercanía entre padres e hijos.

 "La crisis es un signo de salud. El adolescente debe desafiar y confrontar a los padres, porque es parte de la reforma por la que se está pasando", dice la psicoanalistaAna María infancia Brayner Iencarelli, de Río de Janeiro. 

  • Otra opción que ha demostrado ser eficaz para ayudar a los adolescentes a atravesar este período de la vida son cursos que ofrecen orientación sobre cómo crear en conjunto, planificar un evento, un show o crear un blog, por ejemplo. No es casualidad que las iniciativas se están volviendo cada vez más populares en todo el mundo.
  • Investigaciones de la Universidad de Illinois en los Estados Unidos hacen referencia a esta norma.

 "Los adolescentes que participan en actividades que requieren creatividad aprender a planificar para lidiar con situaciones inesperadas", dice Reed Larson, profesor del Departamento de Desarrollo Humano y Comunitario de la Universidad Americana.

Aránzazu Ibáñez


Fuente: Urgente 24.com
(MÓNICA TARANTINO, MONIQUE GOMES y LUCIANI OLIVEIRA)

El cerebro adolescente del adolescente no es un borrador de un cerebro adulto

La mente de un adolescente puede ser realmente difícil de entender .
La ciencia está haciendo un esfuerzo fantástico. En USA, está siendo encabezado por el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH). El organismo -uno de las más respetados en el mundo- está patrocinando una serie de estudios centrados en la búsqueda de información para comprender qué hay detrás de los cambios de ánimo y comportamientos de riesgo que marcan la adolescencia. 
Y la información aportada por los estudios realizados hasta la fecha son la construcción de una nueva visión de la metamorfosis sufrida por los jóvenes.


"El cerebro adolescente del adolescente no es un borrador de un cerebro adulto. Fue diseñada con amor por nuestra historia evolutiva para tener características diferenciada del cerebro de niños y adultos", dijo el neurólogo estadounidense Jay Giedd, investigador del NIMH y un pionero en la investigación del cerebro adolescentes.

Para ellos, los errores de la adolescencia son señales de que el cerebro joven está buscando adaptarse al medio ambiente. 
En los primeros 13 años de investigación, los científicos estudiaron los cambios cerebrales que ocurren desde el nacimiento hasta la vejez, en salud y enfermedad.

  • Ellos encontraron que la adolescencia se caracteriza por un aumento de las conexiones entre las diferentes partes del cerebro. Se trata de un proceso de integración que continuará durante toda la vida, mejorar el trabajo conjunto entre las partes.
  • Las investigaciones también revelaron que en esta etapa, tiene lugar el fortalecimiento y la maduración de algunas redes de neuronas (las células nerviosas que intercambian información entre sí) y el abandono de otras, menos utilizadas. 
  • Los estudios también mostraron que la ola de madurez se inicia en las partes más profundas y antiguas, cercanas al tronco cerebral, tales como los centros del lenguaje y en aquellas relacionadas al procesamiento de emociones como el miedo.
  • Luego la ola sube hacia las zonas nuevas del cerebro relacionadas con el pensamiento complejo y la toma de decisiones. Estas incluyen la corteza prefrontal, el surco temporal superior y la corteza parietal superior, que participan en la integraciones enviadas por otras estructuras del órgano. Esa evolución explica en parte por qué en este período de la vida y la impulsividad y los sentimientos más viscerales se manifiestan con tanta facilidad, sin pasar por el filtro de la razón.
En un intento de explicar por qué los jóvenes atraviesan el período de crecimiento como si estuvieran en una montaña rusa, uno de los aspectos más estudiados es la tendencia exponerse a riesgos. 

Al inicio de la actividad científica para desentrañar los secretos del cerebro adolescente, se creía que la falta de la noción de peligro inminente se asociaba con la falta de maduración de la corteza prefrontal, un área vinculada a la evaluación de los riesgo que sólo adquiere el desarrollo pleno alrededor de los 20 años. 

El avance de las investigaciones, sin embargo, está demostrando que alrededor de los15 años los jóvenes perciben el riesgo de la misma manera y con la misma precisión que un adulto. 

Aránzazu Ibáñez


Fuente: Urgente 24.com
(MÓNICA TARANTINO, MONIQUE GOMES y LUCIANI OLIVEIRA)

¿Por qué los jóvenes se colocan en situaciones de peligro?

La capacidad de regular un comportamiento de situación de peligro de forma consciente no está completamente madura.

"En la adolescencia, los individuos prestan más atención a los posibles beneficios provienentes de una elección arriesgada que la de los costos de esa decisión", Laurence Steinberg, profesor de psicología de la Universidad Temple, especializo en el desarrollo adolescente.
  • La afirmación del investigador está respaldada en los exámenes de imagen que señalan que, en el cerebro adolescente, una intensa actividad en áreas vinculadas a la recompensaPor recompensa, se entiende la sensación agradable que invade el cuerpo y la mente después de un triunfo, cómo ganar el juego o ser reconocido como el mejor del grupo.
  • Este proceso coincide con cambios en las cantidades de dopamina, un neurotransmisor (sustancia que realiza el intercambio de mensajes entre las neuronas) muy importante en la experiencia del placer o recompensa.

  • "Eso parece afectar el proceso de anticipación del premio, de tal forma que los adolescentes se sienten más animados que los adultos cuando perciben la posibilidad de ganar", dice el psicólogo norteamericano.

  • Él también buscó en la teoría de la evolución una justificación para el mecanismo cerebral que premia a los jóvenes con buenas sensaciones por arriesgarse.

  •  "En el pasado, tenían ventaja sobre otros de la especie aquellos que se delocaban y asumían riesgos en busca de un lugar con más alimentos", señala. "La búsqueda de la novedad y fuertes emociones representaría, a la luz de la evolución, un signo de la adaptabilidad de los seres humanos a los nuevos ambientes." Nuestros cerebros habrían aprendido ese camino y lo estaría reproduciendo hasta hoy.

Los descubrimientos más recientes aún muestran que la recompensa agita profundamente en el cerebro."Todas las áreas del cerebro se ven afectadas cuando una actitud socialmente premiada o castigada", Timothy Vickery, uno de los autores de un reciente estudio publicado en la revista Neuron
  • Paralelamente a la configuración cerebral, existen contribuciones del mundo contemporáneo: la tendencia de placer inmediato


  • "Tal vez las dificultades de la vida futura y del mercado laboral, por ejemplo, lleven al joven a una vivir una situación de placer inmediato. De allí a la búsqueda de la bebida, las drogas, el sexo y todo lo demás en el sentido disfrutar de la vida", dice el hebiatra (médico que se especializa en adolescentes) Paulo César Pinho Ribeiro, de la Facultad de Ciencias Médicas de Minas Gerais. 
La búsqueda de las emociones y el deseo de ser aceptado y admirado por los demás - dos características de los adolescentes - pueden convertirse en una mezcla explosiva.  

  • El psicólogo Steinberg ha demostrado claramente este mecanismo con la ayuda de un videojuego cuyo objetivo era conducir un auto por la ciudad en el menor tiempo posible. En el camino, las señales cambiaban de verde a amarillo cuando el vehículo se acercaba. Si el competidor cruzaba antes de que la señal estuviera en rojo, ganaba puntos. Si quedaba en el medio del camino o pista, perdía todos los puntos. 
    Cuando se disputaban los juegos solos en una habitación, los jóvenes se arriesgaron proporcionalmente igual a los adultos. 

  • Sin embargo, con la presencia de uno o más amigos, en el ambiente se produjeron cambios en los resultados. "En ese caso, los adolescentes corríeron el doble de riesgo que los adultos", señaló el investigador.

El papel del grupo en la adolescencia también está siendo examinado. 

  • "Alrededor de los 15 años, se registra el pico de actividad de las neuronas-espejo, las células activadas mediante la observación del comportamiento de los demás y que dan lugar a la repetición", dice el neurólogo Erasmo Barbante Casella, del Hospital Albert Einstein y del Instituto de la Niñez de la Universidad de São Paulo. Esta es una de las razones por las que los jóvenes adoptan gestos y ropas similares. 

  • Además, hay una gran necesidad de ser aceptado por los amigos y es terrible el peso de rechazo. 

  • "Es una fase en la que la identidad no está completamente constituida y el grupo termina siendo el medio de la experiencia y también una lente a través del cual el adolescente lee el mundo", dice la psicólogaJoana Novaes, de la PUC-Río de Janeiro. 

  • Los estudios señalan que también existe una gran cantidad de oxitocina, una hormona ligada con la relaciones sociales y formación de vínculos, circulando en el organismo, lo que favorecería la tendencia de andar en grupo.

  • Aparte del placer de peligro y de los altibajos del humor, la adolescencia, puede ser vista como una fase de alta resiliencia, que es la capacidad de adaptarse y sobrevivir a las dificultades. Pero hay desventajas. La parte difícil es que el adolescente que pasa por muchos cambios está más vulnerable a la aparición de cambios tales como la depresión, la ansiedad y los trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia

Aránzazu Ibáñez

Fuente: Urgente 24.com
(MÓNICA TARANTINO, MONIQUE GOMES y LUCIANI OLIVEIRA)

martes, 1 de noviembre de 2011

El peligro de la ingesta excesiva y constante del alcohol en cerebros adolescentes.


Un cerebro en formación, como el de los adolescentes, expuesto al alcohol en forma excesiva y constante sufre alteraciones importantes, sobre todo en zonas cruciales para su vida futura. 


La ciencia lo ha comprobado:


  • En un artículo reciente, publicado en National Geographic, el periodista David Dobbs definió el cerebro de los adolescentes como “una obra en construcción”. Y es verdad. El cerebro humano, de acuerdo con las investigaciones científicas, termina su desarrollo poco después de los 20 años.
  • En los años 90, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos elaboraron los primeros estudios para conocer cómo funcionaban los cerebros de los adolescentes. Encontraron que entre los 12 y 25 años el cerebro sufre muchos ajustes.
  • El neurocientífico mexicano Ranulfo Romo lo explica así: “Durante la adolescencia, el cerebro tiene una inundación de hormonas; además cambia la forma de percibir, de aprender, así como de interpretar el mundo”.
  • Investigadores de la Universidad de San Diego, de la Universidad de Cincinnatti y la española Marta Torrens han practicado diversos experimentos para evaluar los daños del etanol en cerebros jóvenes.
    • Uno de los experimentos consistió en tomar imágenes de distintas áreas de los cerebros de jóvenes, 12 y 48 horas después de que bebieron varios tragos. Los científicos encontraron alteraciones en varias zonas cerebrales, en especial en la corteza prefrontal, un área vital porque ahí se realizan conexiones neuronales relacionadas con la atención, la concentración, la toma de decisiones, la acertividad y el control del impulso. “No importa que la concentración del etanol en la sangre haya disminuido, no importa que pasen 12 ó 48 horas después de que se consumió alcohol, las alteraciones permanecen”, explica la doctora Rosa Díaz Martínez, del Instituto Nacional de Psiquiatría.
  • Y como muestra, Víctor Márquez Soto, director de tratamiento y rehabilitación de los Centros de Integración Juvenil, menciona la siguiente cifra: 23% de las muertes en los conductores intoxicados por alcohol ocurren entre jóvenes de entre 15 y 24 años de edad.
  • En el libro Los jóvenes y el alcohol en México, escrito por investigadores de los Centros de Integración Juvenil, se explica que los circuitos cerebrales implicados en la memoria “son más vulnerables al consumo del alcohol”.
  • La afectación en el área prefrontal, señala la doctora Díaz Martínez, también puede provocar un bajo rendimiento escolar, sexo inseguro (por la disminución en el control de impulsos) e incluso violencia. 
Aránzazu Ibáñez