En
la década de los 60, el Dr. MacLean amplió su teoría para dirigirla a la
estructura completa del cerebro humano y dividió su evolución en tres
partes, una idea que él llamó el cerebro triuno. Además de identificar el sistema límbico, señaló un cerebro más primitivo llamado el complejo R, en relación a los reptiles, que controla funciones básicas como el movimiento muscular y la respiración. La tercera parte, la neocorteza, controla el habla y el razonamiento y es la más reciente incorporación evolutiva.
En la teoría del Dr. MacLean, los tres sistemas permanecen cada uno en su lugar y en competencia con frecuencia y, de hecho, sus conflictos ayudan a explicar los extremos en el comportamiento humano. Otros investigadores como Sperry, Mac Lean, Gazzaniga y Pribram (1978) y Restok (1984) descubrieron el carácter de “capas de cebolla” del cerebro producto de la consecuencia de lo que algunos expertos han llamado Disonancia Cognoscitiva, es decir, cuando el pensamiento, la emoción y la acción marchan por diferentes rutas.
Para conocer mejor cómo ha evolucionado nuestro cerebro y su influencia en muestras conductas vamos a analizar cada una de estas capas con ayuda de: "El Arte de Enseñar con Todo el Cerebro" de Miriam Heller.
El Sistema Reptil o Complejo R.
El llamado Sub-cerebro
“Reptil” es un antiguo mecanismo neuronal que ejecuta los programas básicos de
la vida. Es la parte de nuestro cerebro que es más primitiva y es un
sustrato donde se ubican los instintos y los cambios psicológicos necesarios
para asegurar la supervivencia.
La conductas del sistema “reptil” son difíciles
de modificar porque son preprogramadas, inconscientes y automáticas. Esta parte del cerebro está formada por los ganglios
basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Alojado en el tronco
cerebral, es la parte más antigua del cerebro y se desarrolló hace unos 500
millones de años. Se encuentra presente, primordialmente, en los reptiles. Se trata de un tipo de conducta instintiva programada
y poderosa y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Aquí se organizan y
procesan las funciones que tienen que ver con el hacer y el actuar,
lo cual incluye: las rutinas, los hábitos, la territorialidad, el espacio
vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos, imitaciones,
inhibiciones y seguridad.
Es el responsable de las conductas automáticas o
programadas, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a
los cambios fisiológicos necesarios para la supervivencia como la respiración, el ritmo cardíaco, la
presión sanguínea e incluso colabora en la continua expansión-contracción de
nuestros músculos.
Este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la
vida, pues en él están los mayores sentidos de supervivencia y lucha y
además por su interrelación con los poros de la piel, los cuales son como una
especie de interfase que poseemos con el mundo externo, este primer cerebro es
nuestro agente avisador de peligros para el cuerpo en general. En síntesis: este cerebro se caracteriza por la acción.
No podemos olvidar que el
“reptil” es un subcerebro que lejos de ignorar su existencia debemos tratar de
comprender y guiar su participación positiva en el proceso de aprendizaje. Por
ejemplo, podemos utilizar estrategias en el aula para que el alumno perciba lo
que aprende como parte de sus necesidades básicas, que le permitirá sobrevivir
en un mundo que requiere de flexibilidad y cambio permanente. Si por el
contrario el alumno trata de responder al solo estímulo de aprobar un examen y
pasar de cursos, tratará de sobrevivir dentro del contexto escolar, almacenando
información y recordándola hasta el día del examen pero aprobará y olvidará. Es
este caso no podemos hablar de aprendizaje significativo. Cuando la educación se basa en motivaciones de amenaza y
castigo, las funciones del subcerebro reptil relacionadas con la supervivencia
se hacen cargo del aprendizaje con muy escasa participación del sistema
neocorteza.
El sistema límbico.
Rodeando la zona del sistema reptil, se encuentra el
sistema límbico. Este sistema ejecuta programas relacionados con emociones,
defensas, miedos, afectos, motivaciones. Cuida de la supervivencia social y
trabaja en armonía con el sistema reptil.
El sistema límbico, también llamado cerebro medio, es la
porción del cerebro situada inmediatamente debajo de la corteza cerebral, y que
comprende centros importantes como el tálamo, hipotálamo, el hipocampo y la
amígdala cerebral. Estos centros ya funcionan en los mamíferos, siendo el asiento
de movimientos emocionales como el temor o la agresión. En el ser humano, estos son los centros de la afectividad,
es aquí donde se procesan las distintas emociones y el hombre experimenta
penas, angustias y alegrías intensas. El papel de la amígdala como centro de procesamiento de
las emociones es hoy incuestionable.
Joseph E. Ledoux (1988), a través de múltiples experimentos, descubrió que las relaciones emocionales no son necesariamente producto del pensamiento que ocurre en el sistema neocorteza o neocortex. Confirman sus investigaciones que la información sensorial es procesada, en primer lugar, por el sistema límbico, y de allí pasa a la neocorteza para su procesamiento a nivel del pensamiento. Finalmente se traduce en cambios externos o conductuales. Estos descubrimientos revelan que las relaciones emocionales pueden producirse sin la participación de los procesos cognitivos, explicando ello el porqué muchas reacciones humanas son a veces calificadas de irracionales o emocionales. La famosa frase “Cuenta hasta 10 antes de actuar" no es más que solicitar tiempo para que el estímulo pase a la Neocorteza antes de traducirse en conducta.
El sistema límbico debe ser de especial interés para nosotros los docentes, porque el aprendizaje involucra contenido emocional. El individuo que aprende, debe engancharse afectivamente en la experiencia de aprendizaje. Debe “querer aprender” y sentir que “puede hacerlo”. De no ser así pueden producirse bloqueos que impedirían al objeto de aprendizaje pasar al sistema neocorteza para ser acomodado y asimilado a la estructura cognoscitiva y producir transformaciones significativas.
Por ello, es responsabilidad del docente tratar que los
sentimientos del aprendiz en relación al profesor, a la escuela y al tema de
estudio interactúen armónicamente con su habilidad para procesar la nueva
información, para que así el aprendiz rompa las barreras del sistema límbico y
se le facilite el acceso de la información al sistema neocorteza, donde será
procesado, transformado, recreado y convertido en aprendizaje permanente y
significativo.
Las investigaciones sobre el cerebro y particularmente
aquellas que abarcan el sistema límbico indican que los sentimientos y el
aprendizaje no pueden estar separados. De hecho, parece que para producir el
tipo de aprendizaje acelerado que el mundo requerirá, los profesores del mañana
necesitarán ser sensibles para registrar las barreras emocionales y suministrar
un medio ambiente emocional positivo, como para inducir aprendizajes
verdaderos. (Nummala y Rosengren) (1988)
Lazanov (1978), médico y educador búlgaro, define
“barreras para el aprendizaje” como filtros emocionales que determinan si el
estudiante acepta o rechaza la nueva información. Son estados de alerta
automáticos y de defensa que se dan tanto a nivel consciente como en el inconsciente.
Cuando el estudiante encuentra una de estas barreras, el centro de atención se
traslada de la clase al mundo interno de fantasía, sentimientos o cualquier
otra vía de escape.
En general la investigación ha permitido reconocer que
los factores motivacionales y afectivos desempeñan un importante papel en el
aprendizaje (Chadwick, 1985); Betancourt, 1988; Barnes, 1991). Al respecto la
Psicología Humanista da elementos para considerar estos factores al concebir a
la persona como centro y promotor del aprendizaje, cuyas necesidades,
motivaciones e intereses la conducen al desarrollo personal (Maslow, 1968;
Rogers, 1969). Solo cuando el individuo siente la necesidad de conocer se
dirige hacia la experiencia de aprendizaje.
Sistema Neocorteza o Cerebro Humano.
Desde el punto de vista evolutivo, es el sistema más
nuevo y se subdivide en dos hemisferios:
el derecho y el izquierdo.
Se encuentra por encima y alrededor del sistema límbico. Procesa información y genera conocimientos. Imagina y anticipa el devenir. El sistema neocorteza, es el centro de la actividad intelectual.
el derecho y el izquierdo.
Se encuentra por encima y alrededor del sistema límbico. Procesa información y genera conocimientos. Imagina y anticipa el devenir. El sistema neocorteza, es el centro de la actividad intelectual.
¿Hemisferio Derecho vs. Hemisferio Izquierdo?
La subdivisión de la “neocorteza” en dos hemisferios ha
despertado tanto interés como los estudios acerca del “cerebro triuno”. En esta
línea han sido de gran significación los experimentos de Sperry, Gazzaniga y
Bogen, los cuales han demostrado que en los humanos existe una
hiperespecialización hemisférica.
El hemisferio izquierdo, que rige el lado
derecho del cuerpo, es el asentamiento de facultades como lenguaje, el
racionamiento lógico, las matemáticas; mientras que el hemisferio derecho rige
el lado izquierdo del cuerpo y controla facultades referidas a la intuición,
las relaciones espaciales, reconocimiento de imágenes, patrones y
configuraciones.
El reto de la educación no solo es adaptar la enseñanza a la manera de
aprender del niño, sino de ayudarlo y estimularlo para que utilice las
facultades de ese otro hemisferio cuyo potencial él mismo desconoce. Aun cuando
él continúe teniendo un estilo de aprendizaje determinado, es nuestro deber
ayudarlo a tomar conciencia sobre diferentes y enriquecedoras maneras de
percibir, procesar y comunicar información, para beneficio de su crecimiento
armónico: manos-corazón-pensamiento. Esto podría explicarse por la vieja creencia según la
cual las facultades creativas estuvieron concebidas como innatas a cada
individuo, y muchas veces consideradas como dones divinos. Sin embargo los estudios mencionados sobre el
funcionamiento del cerebro han permitido el rescate de las facultades del hemisferio
derecho como factibles de ser estimuladas y desarrolladas.
Estos hallazgos, más allá de la importancia dentro del
campo de la neurofisiología, ofrecen un nuevo paradigma que nos desafía, como
educadores, a desarrollar el pensamiento divergente y creativo; líneas de
pensamiento que, lejos de ser antagónicas, deben ser estimuladas a trabajar en
armonía. Por otra parte, ambos hemisferios de la neocorteza deben armonizar con
las motivaciones y funciones del sistema límbico y del sistema reptil.
Cuando el docente conduce, estimula y permite que el
estudiante interactúe con sus procesos, el control de la ocurrencia del
aprendizaje es mayor, la información tiene mayor posibilidad de convertirse en
conocimiento y en consecuencia la enseñanza es más efectiva. Sólo en este caso
el docente puede hablar de “logro de objetivo” recordando la famosa frase: “El
docente enseña cuando el estudiante aprende”
El docente de hoy y de mañana debe comprender que el
aprendizaje es una experiencia que involucra procesos activos en múltiples
niveles, incluyendo el inconsciente, y que es necesario considerar los
resultados como producto de fluidez e interacción. El ideal pedagógico de nuestro tiempo “aprender a
aprender” requiere de un docente capaz de enfrentar el reto de la novedad con
variedad de estrategias y modalidades instrumentales, en constante búsqueda de
optimizar logros, y comprometido afectivamente con su tarea formadora de las
cualidades humanas de la nueva generación, la cual espera que el docente está
permanentemente dispuesto a “aprender a enseñar” para a su vez ser mediador del
“permanente aprender”.
La expectativa social consiste en un docente que
convertido en “Ola Creativa” sea capaz de orquestar tantas variables
aparentemente disímiles, pero que de manera integrada conducen al mismo
objetivo: contribuir a la realización del SER.
Por: Aránzazu Ibáñez.
Basado en las fuentes de información:
Miriam Heller, El arte de enseñar con todo el
Cerebro.
Paul MacLean -
biografía. Cerebro y
cálculo racional
https://sites.google.com/site/cerebrohumanoycalculoracional/algunos-nombres/paul-maclean-cerebrotriuno/paul-maclean


Gracias Aránzazu por el post.Muy claro y preciso. Saludos @gabrielaevarela
ResponderEliminarGracias a tí Gabriela. Me alegro que te guste y espero que te sea de utilidad!!!
ResponderEliminarArancha.